sábado, 2 de julio de 2011

Carla

Carla, son tus castaños ojos
motivo de mi perdición.
Te imploro tu compasión,
pon a tu iris los cerrojos.

Me pierdo en paroxismo,
en tu mirada pesarosa,
honda, viva y ardorosa,
lascivo, tenebroso abismo.

¿Juegas tú con mis sentidos
a todo propósito tuyo
o es acaso como intuyo
y mutuos son los vahídos?

Hay algo de esa intención
en tus vivas formas candentes.
Entre lineas veo ausentes
el pudor y la remisión.

Mayo de 2010

© Wilhelmus Blaranzita

2 comentarios:

  1. Me gusta la cadencia de este poema, saludos,

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  2. Tu poema me trajo el recuerdo de la novela PRIMER AMOR, de Iván Turgueniev.

    Saludos: ML

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